La Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de Castilla-La Mancha está llevando a cabo en la provincia de Cuenca un ambicioso plan de formación en competencias digitales dirigido a agricultores y ganaderos, con el objetivo de facilitar la modernización del sector y mejorar su adaptación a las nuevas exigencias administrativas y del mercado.
El delegado provincial del área, Rodrigo Fernández, ha inaugurado recientemente varios de estos cursos en los municipios de Casasimarro, Landete y Aliaguilla, destacando la importancia de acercar la capacitación digital al medio rural.
Desde el inicio del programa en la provincia, ya se han impartido 38 cursos presenciales en los que han participado un total de 815 agricultores y ganaderos. Las acciones formativas se han desarrollado en numerosos municipios, garantizando que el acceso a la formación llegue de manera efectiva a todo el territorio rural conquense.
Los cursos, de carácter gratuito, tienen una duración total de 7,5 horas distribuidas en dos sesiones presenciales. El contenido se organiza en tres módulos centrados en el uso de la identificación digital con la Administración —como el certificado electrónico, el DNI electrónico o el sistema Cl@ve—, el acceso a plataformas agrarias de la Consejería como Apliagri, y el manejo básico de aplicaciones como SGA APP y SGACex, vinculadas al cuaderno de campo digital y al registro de explotaciones.
El calendario formativo continuará en las próximas semanas con 11 nuevos cursos ya programados en la provincia de Cuenca. Las personas interesadas en participar pueden informarse e inscribirse a través de su Oficina Comarcal Agraria de referencia.
Rodrigo Fernández ha animado al sector a aprovechar esta oportunidad formativa, subrayando que “la digitalización es hoy una herramienta imprescindible para el campo, ya que mejora la eficiencia de las explotaciones, simplifica los trámites administrativos y permite adaptarse a las nuevas normativas y demandas del mercado”. Asimismo, ha señalado que estos cursos tienen un valor añadido para los jóvenes agricultores, ya que la formación es compatible con los requisitos exigidos para su incorporación al sector.
Este programa se enmarca en un proyecto de ámbito estatal cuyo objetivo es mejorar las competencias digitales de la población que reside en zonas con especiales dificultades demográficas, dentro del Componente 19, Inversión 1, del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.