La ciudad de Cuenca ha vuelto a mostrar su devoción a San Julián con una completa programación de actos religiosos y tradicionales que se han desarrollado a lo largo del día, pese a las adversas condiciones meteorológicas. El acto central ha tenido lugar esta tarde en la Catedral de Cuenca, donde se ha celebrado la función religiosa en honor al patrón.
En la eucaristía ha participado la Corporación municipal, presidida por el alcalde, Darío Dolz, e integrada por los concejales y concejalas del Ayuntamiento. La ceremonia ha incluido la tradicional bendición en la Capilla del Transparente, espacio en el que reposan los restos de San Julián.
Junto a la Corporación municipal han asistido también la subdelegada del Gobierno en Cuenca, Mari Luz Fernández, así como representantes de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y de distintas entidades religiosas y sociales de la ciudad.
Como es tradición, la misa ha estado precedida por el recorrido institucional desde los Arcos del Ayuntamiento hasta la Catedral, trayecto que se ha repetido a la finalización de la eucaristía. Durante el desfile, la Corporación ha estado acompañada por los maceros municipales y por la Banda de Música de Cuenca, que ha puesto el acompañamiento musical a la celebración.
La jornada ha comenzado por la mañana con la peregrinación tradicional a la ermita de San Julián el Tranquilo, donde se han celebrado varias misas, una procesión y el tradicional reparto de panecillos. En estos actos han participado las concejalas del equipo de Gobierno Charo Rodríguez Patiño y Estela Soliva Arévalo.
Asimismo, el barrio de Fuente del Oro ha sido otro de los puntos destacados de la festividad, con una eucaristía y posterior procesión en la parroquia de San Julián, actos a los que ha asistido la concejala del equipo de Gobierno Cristina Boza Cabrera.
Pese al frío y las precipitaciones, la jornada se ha desarrollado con normalidad y ha vuelto a evidenciar el arraigo de esta celebración en la vida religiosa y social de Cuenca.