El Partido Comunista de España (PCE) en Cuenca ha realizado un llamamiento a la movilización con motivo del Día Internacional de la Clase Trabajadora, convocando a la ciudadanía a participar en la manifestación prevista para este 1 de mayo a las 12:00 horas desde el Paseo del Ferrocarril, organizada por los sindicatos CCOO y UGT.
En su comunicado, la formación enmarca esta jornada reivindicativa en un contexto internacional que considera de “peligro extremo”, marcado por la escalada bélica y las tensiones geopolíticas. El PCE advierte de que esta situación puede tener consecuencias directas sobre la economía global y, especialmente, sobre las condiciones de vida de la clase trabajadora.
El partido sostiene que el aumento de conflictos internacionales y la militarización de la economía podrían derivar en problemas de suministro, incremento de la inflación y una mayor presión sobre salarios y empleo. En este sentido, alerta de que la patronal podría aprovechar este escenario para justificar recortes de derechos laborales y reducción de plantillas.
Bajo el lema “Su guerra es nuestra miseria”, el PCE defiende la necesidad de movilizaciones masivas contra los conflictos armados y apuesta por un posicionamiento firme en favor de la paz y la solidaridad internacional. Asimismo, hace un llamamiento a organizaciones sociales, sindicales y políticas de izquierdas para llenar las calles en esta jornada reivindicativa.
En el ámbito nacional, la formación valora el papel de España en el contexto internacional, aunque critica lo que considera una política “contradictoria” en determinadas cuestiones. Además, plantea medidas como el refuerzo de la soberanía económica mediante el impulso de sectores estratégicos, el desarrollo industrial y las energías renovables desde lo público.
En clave social, el PCE subraya que la lucha por la paz está estrechamente ligada a la defensa de los derechos laborales. Reclama mejoras salariales, reducción de la jornada laboral sin pérdida de ingresos, así como medidas para garantizar la seguridad en el trabajo y frenar la precariedad.
La vivienda es otro de los ejes de su reivindicación. El partido denuncia el elevado coste del acceso a la vivienda, tanto en compra como en alquiler, y señala a los grandes tenedores y fondos de inversión como responsables de esta situación. Por ello, aboga por una intervención pública que permita regular los precios y garantizar este derecho básico.
Asimismo, el PCE defiende el fortalecimiento de los servicios públicos y la creación de “escudos sociales” para proteger a la ciudadanía ante posibles crisis económicas, incluyendo medidas como la protección del empleo, el control de precios y una mayor fiscalidad sobre grandes empresas y fortunas.
Finalmente, la organización alerta del auge de la ultraderecha en este contexto y hace un llamamiento a la unidad de la clase trabajadora, los sindicatos y las fuerzas de izquierda para “defender la democracia, los derechos sociales y laborales y avanzar hacia una sociedad más justa”.