La Consejería de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha ha liberado tres nuevos ejemplares de lince ibérico en la provincia de Cuenca dentro del proyecto de reintroducción de esta especie en peligro de extinción.
El Gobierno de Castilla-La Mancha continúa avanzando en el programa de recuperación del lince ibérico con la suelta de tres nuevos ejemplares en la provincia de Cuenca. Dos de ellos han sido introducidos en el término municipal de Las Pedroñeras y el tercero en el entorno de La Alberca de Záncara.
El delegado provincial de Desarrollo Sostenible, José Ignacio Benito, ha asistido a estas nuevas sueltas y ha destacado el trabajo que se está desarrollando en la región para recuperar una especie endémica de la Península Ibérica que hasta hace pocos años se encontraba en peligro crítico de extinción y que actualmente está catalogada como vulnerable.
Los tres ejemplares liberados, de casi un año de edad, proceden del Centro de Cría en Cautividad de La Olivilla. Se trata de un macho llamado Wololo y dos hembras, Winona y Wasima. Sus nombres comienzan con la letra “W”, correspondiente al año de nacimiento de estos animales, 2025.
Dos de los linces permanecerán durante aproximadamente cuatro semanas en un vallado de presuelta en Las Pedroñeras con el objetivo de favorecer su adaptación al entorno antes de su liberación definitiva. La tercera hembra será liberada mediante suelta directa en un paraje de La Alberca de Záncara.
Desde el inicio del proyecto de reintroducción ya se han liberado 18 linces en la provincia: 12 durante el año 2025 y seis en lo que va de 2026, con un balance equilibrado de nueve machos y nueve hembras. En la actualidad permanecen en la provincia conquense diez ejemplares, aunque es habitual que algunos de ellos inicien procesos naturales de dispersión hacia otros territorios tras su liberación.
Todos los animales están equipados con collar GPS, lo que permite realizar un seguimiento constante de sus movimientos y del uso que hacen del territorio.
La previsión de la Consejería es mantener este ritmo de sueltas durante los próximos dos o tres años, con una media de diez ejemplares anuales, hasta consolidar una población estable en el territorio.
Según ha señalado José Ignacio Benito, el objetivo del programa es restaurar el equilibrio del ecosistema mediterráneo de la provincia y recuperar para el territorio una especie emblemática que, además, contribuye al control natural de la población de conejo en la comarca manchega.