Esta iniciativa forma parte de las actuaciones impulsadas por el Observatorio Regional del Absentismo, promovido por CECAM como herramienta de análisis y seguimiento de un fenómeno que preocupa cada vez más al tejido empresarial castellanomanchego. La Confederación pretende recopilar información objetiva y rigurosa que permita trasladar a las administraciones públicas, agentes sociales y a la sociedad la dimensión real del absentismo laboral y su impacto sobre la competitividad de las empresas.
Desde las organizaciones empresariales señalan que el incremento de las ausencias al trabajo se ha convertido en uno de los principales problemas para las compañías, debido no solo al elevado coste económico que genera, sino también a las dificultades operativas, organizativas y de pérdida de eficiencia que provoca en el día a día de las empresas.
Los datos manejados por las patronales reflejan la evolución creciente de esta situación. Desde el año 2015, el número de procesos iniciados por Incapacidad Temporal por Contingencias Comunes (ITCC) se ha incrementado un 121%, mientras que la incidencia media ha aumentado un 77,37%. Además, el coste total asociado al absentismo laboral se ha elevado un 186%, alcanzando los 30.000 millones de euros, de los cuales aproximadamente 15.000 millones son asumidos directamente por las empresas.
Asimismo, actualmente más de 1,5 millones de trabajadores no acuden diariamente a su puesto de trabajo, una cifra que supone un incremento del 119% respecto al año 2015.
CECAM y las cinco organizaciones empresariales provinciales consideran necesario profundizar en el conocimiento de los factores que están detrás de estas ausencias para poder analizar esta realidad en profundidad y plantear actuaciones y medidas que contribuyan a reducir el impacto que el absentismo tiene sobre la productividad y competitividad de las empresas de Castilla-La Mancha.
Con los resultados obtenidos a través de esta encuesta, la Confederación elaborará el primer informe regional sobre absentismo laboral, que servirá para disponer de una radiografía de la situación en Castilla-La Mancha y plantear propuestas orientadas a minimizar sus efectos sobre el tejido empresarial.