El vicepresidente primero del Gobierno de Castilla-La Mancha, José Luis Martínez Guijarro, ha destacado que la puesta en marcha de la Unidad de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora en el Hospital Universitario de Cuenca supone un nuevo avance en la ampliación de servicios del centro, que ha calificado como “un salto de gigante en la atención sanitaria de la provincia”.
Durante su visita al hospital, donde ya se han realizado las primeras intervenciones, ha estado acompañado por el gerente del Área Integrada de Cuenca, José Antonio Ballesteros; el alcalde de la ciudad, Darío Dolz; la delegada de la Junta en la provincia, Marian López; y el jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Reparadora del hospital de Albacete, Gregorio Gómez Bajo.
Guijarro ha subrayado que este nuevo servicio ha sido posible gracias al modelo de “trabajo en red”, que permite que profesionales de otros hospitales de la región se desplacen a Cuenca para atender a los pacientes, evitando así desplazamientos y mejorando la accesibilidad. Un sistema que, ha señalado, se sustenta en la dotación tecnológica y las modernas infraestructuras del nuevo hospital.
Este incremento de servicios está teniendo un impacto directo en la elección de los pacientes, ya que cada vez más vecinos del sur de la provincia optan por ser atendidos en Cuenca, e incluso el centro comienza a recibir usuarios de otras provincias de Castilla-La Mancha, atraídos por los tiempos de respuesta y la especialización de algunas unidades.
Por su parte, Ballesteros ha destacado la implicación de la Gerencia de Albacete en la puesta en marcha de esta unidad, subrayando que muchas de las mejoras del área sanitaria de Cuenca se deben a esta colaboración.
El doctor Gómez Bajo ha explicado que la nueva unidad permitirá abordar múltiples especialidades, desde la atención a la Unidad de Personas Trans e Intersexuales hasta intervenciones relacionadas con oncología, cirugía postbariátrica o reconstrucción mamaria, en coordinación con otros servicios hospitalarios.
Según ha indicado, la unidad contará con una autonomía progresiva que permitirá resolver entre el 85 y el 90 por ciento de las patologías más frecuentes en el propio hospital, evitando traslados a otros centros sanitarios.
La incorporación de este servicio coincide con los primeros 100 días de funcionamiento del Hospital Universitario de Cuenca, tras el cierre definitivo del Virgen de la Luz el pasado 13 de diciembre. En este periodo, se han realizado más de 200.000 actos clínicos, lo que supone un incremento del 10 por ciento respecto a la actividad anterior.
Además, el vicepresidente ha puesto en valor el proceso de traslado al nuevo hospital, en el que participaron alrededor de un centenar de profesionales, destacando que su ejecución será objeto de estudio como ejemplo para futuros traslados hospitalarios tanto dentro como fuera de España.