UGT FICA ha exigido el abono inmediato de las cuatro nóminas que la empresa PINASA adeuda a su plantilla, una situación que afecta a 180 trabajadores de la factoría de Fuentes y que mantiene al colectivo en una grave incertidumbre económica y laboral.
La UGT FICA ha exigido que de manera inmediata los trabajadores y trabajadoras de PINASA cobren las cuatro nóminas que la empresa les adeuda, unos impagos que se han ido acumulando y que sitúan a la plantilla en una grave situación de incertidumbre y perjuicio económico.
La Federación de Industria, Construcción y Agro de UGT denuncia la “injusticia” y la “agonía” que, según el sindicato, viene sufriendo la plantilla desde hace dos años, una situación que se ha agravado tras desvanecerse la posibilidad de entrada de un nuevo inversor en el accionariado de la empresa. UGT FICA lamenta que el prolongado periodo de negociaciones “ha sido tiempo perdido”, con los 180 trabajadores y trabajadoras de la factoría de Fuentes como principales perjudicados.
Desde el sindicato señalan que la situación actual recuerda a la vivida en febrero de 2024, cuando el Grupo Losán, al que pertenece PINASA, intentó reflotar la planta. Ahora, según UGT FICA, el grupo vuelve a presentar una propuesta de viabilidad en la que aseguran no confiar, especialmente porque la empresa ha perdido numerosos clientes, lo que complica seriamente la recuperación de la actividad.
UGT FICA explica además que este plan de viabilidad debe ser ratificado por bancos y acreedores, advirtiendo de que, si no sale adelante y la situación se mantiene, el próximo 29 de abril la empresa podría entrar en concurso de acreedores.
El sindicato también critica la falta de transparencia y el “oscurantismo” con el que, a su juicio, está actuando la dirección de la empresa, así como el hecho de que no se estén concediendo permisos retribuidos a la plantilla en un contexto de extrema dificultad.
UGT FICA pone el acento en el impacto del conflicto sobre la salud mental de los trabajadores y trabajadoras. Según los datos que maneja el sindicato, alrededor del 20% de la plantilla se encuentra de baja por depresión y ansiedad, mientras que más de la mitad ha acudido a los tribunales para solicitar la resolución de sus contratos ante la falta de perspectivas y el deterioro de sus condiciones laborales.