Parte de la provincia de Cuenca está este viernes en aviso amarillo (riesgo) por fuertes vientos en las comarcas de la Mancha y de la Serranía, que en este caso también tiene el mismo aviso por que haya lluvias intensas.
En su web, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) indica que en la comarca de la Mancha puede haber rachas de viento de hasta 70 kilómetros por hora, mientras que en la zona de la Sierra pueden ser aún más intensas y llegar hasta los 80 kilómetros por hora.
En la Serranía también se ha activado el aviso amarillo por lluvias, que pueden dejar una precipitación acumulada de 40 litros por metro cuadrado en 12 horas.
Mientras tanto, el caudal del río Júcar a su paso por la ciudad de Cuenca ha descendido durante la madrugada de este viernes a nivel naranja y está en 125 hectómetros cúbicos por segundo.
Este jueves, el Gobierno de Castilla-La Mancha envió un mensaje de aviso Es-Alert a los móviles de los habitantes de Cuenca, por la subida del caudal del río Júcar a su paso por la ciudad, porque podría superar los 300 metros cúbicos por segundo.
La alerta llegó también a los habitantes de otros municipios ubicados en las inmediaciones de la capital como Palomera, Arcas, Villar de Olalla, Fuentenueva de Jábaga, Villalba de la Sierra, Zarzuela y Portilla, a los que se avisó de que había riesgo de inundación en las proximidades del cauce del río.
El alcalde, Darío Dolz explicó que el incremento del caudal se debió a la acumulación de agua en el pantano de La Toba, ubicado aguas arriba en la Serranía de Cuenca, en la zona en la que este viernes se ha activado el aviso amarillo por lluvias intensas, que estaba desembalsando a razón 75 metros cúbicos por segundo.