La Hospitalidad Diocesana de Nuestra Señora de Lourdes conmemora este 2026 una fecha histórica: el 50º aniversario de su fundación. Medio siglo de devoción a la Virgen y de servicio a los enfermos que será celebrado de manera extraordinaria tras la concesión, por parte del Santo Padre León XIV, de un Año Jubilar Hospitalario con motivo de esta efeméride.
La declaración jubilar reconoce cinco décadas de amor a María bajo la advocación de Nuestra Señora de Lourdes y el compromiso constante de la Hospitalidad conquense con los enfermos. Según ha informado la entidad, el Jubileo podrá ganarse participando en cuatro grandes citas programadas para este año especial: la ceremonia de apertura del Año Jubilar, el próximo 15 de febrero; la 50ª Peregrinación a Lourdes, del 6 al 10 de julio; la tradicional procesión de antorchas que se celebrará en Cuenca en octubre; y el acto de clausura previsto para febrero de 2027.
El programa conmemorativo se extenderá durante todo el año y recorrerá distintos puntos de la provincia con el objetivo de acercar la devoción a la Virgen a todos los conquenses. Los primeros actos tendrán lugar en la primera quincena de febrero, coincidiendo con la festividad de la Virgen de Lourdes, el día 11. La Hospitalidad celebrará un triduo los días 12, 13 y 14 de febrero a las 19:30 horas en la iglesia de San Esteban Protomártir, que culminará el domingo 15 con la solemne apertura del Año Jubilar, presidida por el obispo de la diócesis, monseñor José María Yanguas.
Desde la organización animan a fieles y devotos a sumarse a esta celebración histórica y a participar en los actos programados para obtener el Jubileo Hospitalario.
Medio siglo de historia
La Hospitalidad Diocesana de Nuestra Señora de Lourdes nació en 1976 impulsada por la devoción y vocación de servicio de María García Moya y un grupo de enfermeras del entonces Hospital Virgen de la Luz. Un año antes habían peregrinado a Lourdes junto a la Hospitalidad de Madrid, experiencia que marcó el inicio de una iniciativa que pronto arraigó en Cuenca.
En 1976 se organizó la primera peregrinación conquense, conocida como el ‘Tren de la Esperanza’, germen de una comunidad que implicó a sanitarios, voluntarios y numerosos fieles. Con el paso de los años, la Hospitalidad fue creciendo y consolidándose, hasta que en 1992 el obispo José Guerra Campos aprobó sus Estatutos, reforzando su estructura y misión.
Cincuenta años después, aquella semilla se ha transformado en una realidad viva que continúa transmitiendo, generación tras generación, la devoción a la Virgen de Lourdes y la entrega desinteresada al cuidado de los enfermos. Un aniversario que no solo mira al pasado, sino que reafirma el compromiso de futuro de la Hospitalidad en Cuenca.