El cortejo partirá encabezado por la Banda de Trompetas y Tambores de la Junta de Cofradías, iniciando su recorrido por Aguirre y Las Torres en dirección a la Puerta de Valencia, donde se incorporará una de las imágenes más veneradas de la ciudad: Nuestra Señora de las Angustias, junto al Cristo Descendido.
A lo largo del itinerario, nuevas hermandades y pasos se irán sumando al desfile, configurando una procesión que avanza en orden cronológico de los episodios del Calvario. Desde la Plaza del Salvador se incorporarán nuevas imágenes que enriquecerán un cortejo que, paso a paso, narra los últimos momentos de Cristo.
El ascenso hacia la Plaza Mayor por Alfonso VIII será uno de los tramos más esperados, donde el conjunto de imágenes ofrecerá una de las estampas más impactantes de la Semana Santa de Cuenca. Tras la estación en la parte alta, el desfile iniciará su descenso, repitiendo el recorrido hacia la parte baja de la ciudad.
En la bajada, la procesión vivirá uno de sus momentos más solemnes en San Felipe Neri, donde el Coro del Conservatorio pondrá voz al paso de las imágenes, aportando un ambiente de recogimiento y solemnidad.
La llegada a Carretería marcará otro de los puntos destacados del recorrido, donde la sucesión de pasos con las distintas representaciones de Cristo ha dado a esta procesión el sobrenombre popular de “Procesión de los Cristos”.
El desfile se prolongará hasta bien entrada la tarde, finalizando en distintos templos según las hermandades, en un recorrido que sirve de antesala al Santo Entierro.
El acompañamiento musical volverá a ser protagonista, con la participación de diversas bandas que acompañarán a cada uno de los pasos, dotando al desfile de un carácter único en cada tramo.
Entre los momentos más esperados destacan la salida de Nuestra Señora de las Angustias, la subida por las estrechas calles del casco antiguo, el paso por San Felipe Neri o la espectacular bajada del Descendimiento por las curvas de la Audiencia.
La procesión en el Calvario se consolida así como una de las citas imprescindibles del Viernes Santo en Cuenca, un desfile que combina espectacularidad, tradición y un profundo simbolismo religioso en pleno corazón de la jornada.