La Venerable Hermandad de Nuestra Señora de los Dolores y las Santas Marías conmemora este 2026 el décimo aniversario de su fundación, una efeméride que marca diez años desde que el proyecto impulsado por un grupo de jóvenes nazarenos se hiciera realidad y viniera a completar el capítulo procesional de la Pasión conquense con la recuperación del Sábado Santo y la creación de la procesión de El Duelo.
La Hermandad nació con el objetivo de rescatar la esencia de las antiguas procesiones de este día, ausentes en Cuenca desde hacía décadas. En este tiempo, y pese a las dificultades sufridas por causas meteorológicas y la pandemia —que impidieron la salida procesional hasta en cuatro ocasiones—, la corporación ha logrado consolidarse y crecer de forma notable.
Actualmente cuenta con 785 hermanos, dispone de sede propia para el desarrollo de actividades durante todo el año, ha reformado sus estatutos, ha llevado a cabo las primeras labores de conservación de sus tallas y ha trasladado su sede canónica a la parroquia de San Esteban, desde donde parte la procesión de El Duelo, una decisión adoptada tanto por motivos logísticos como por una visión de futuro.
Un aniversario con cuatro actos conmemorativos
La celebración del décimo aniversario se articulará en cuatro actos que se desarrollarán entre el 14 de febrero y el 18 de abril. El primero tendrá lugar el 14 de febrero, con una misa solemne a las 19:30 horas en la parroquia de San Román, primera sede canónica de la Hermandad. A continuación, se celebrará un acto conmemorativo en el que se entregarán reconocimientos a personas y entidades que han colaborado con la corporación, acompañado por la actuación de la Asociación Musical ‘Alfonso Octavas’, que interpretará marchas procesionales.
La cita más especial llegará el 7 de marzo, a las 19:30 horas, con el rosario vespertino y procesión extraordinaria con la talla de Nuestra Señora de los Dolores. El cortejo partirá de la Catedral de Cuenca y se dirigirá a la parroquia de San Esteban, siguiendo un recorrido y un planteamiento simbólicos que rinden homenaje a la primera procesión del Sábado Santo.
La procesión estará encabezada por la Cruz de Guía —una cruz desnuda en recuerdo de la Venerable Hermandad de la Cruz Desnuda de Jerusalén— y desfilará únicamente la imagen de la Dolorosa, evocando la histórica salida de 1956. El recorrido incluirá el paso por las Casas Colgadas, recuperando de forma extraordinaria aquel trazado original.
Durante el itinerario se rezará el rosario, dividido en cinco puntos para la meditación de los misterios gozosos, con acompañamiento de un trío de música de capilla. La Hermandad ha abierto un listado para los hermanos que deseen portar la imagen, con plazo de inscripción hasta el 28 de febrero, e invita a conquenses y devotos a acompañar el cortejo, para lo cual se repartirán velas entre los asistentes.
Los actos culminarán el 18 de abril con el traslado de las Sagradas Imágenes a su nuevo altar en la parroquia de San Esteban, tras la quita de andas, seguido de un acto de veneración.
Con motivo de esta efeméride, la Hermandad ha diseñado un logotipo conmemorativo protagonizado por el rostro de Nuestra Señora de los Dolores y anima a hermanos, nazarenos y conquenses a participar en una celebración que pone en valor una década de historia y compromiso con la Semana Santa de Cuenca.