La empresa Pinasa, ubicada en Fuentes (Cuenca) y perteneciente al grupo Losán, ha presentado su tercer y último plan de reestructuración tras más de dos años de crisis, a poco más de un mes de que finalice el plazo para encontrar una solución. A partir de ahora, la compañía se enfrenta a dos escenarios: la aprobación del plan con la consiguiente entrada de financiación o la declaración de concurso de acreedores.
El Comité de Empresa ha tenido conocimiento de las líneas generales del borrador de este nuevo plan, cuyo contenido definitivo es confidencial. Según han explicado, la propuesta contempla una inversión inicial de entre 22 y 23 millones de euros, a la que se sumaría la venta de Villabrázaro, elevando la financiación total hasta cerca de 30 millones.
El delegado de CCOO y presidente del Comité de Empresa, Diego Martínez, ha señalado que el plan requerirá el respaldo de tres comunidades autónomas, algo que consideran viable por el interés en mantener el empleo, aunque las mayores dudas se centran en la postura de la banca. “Confiamos en que, si no lo aprueba, al menos no lo impugne”, ha apuntado.
Martínez ha subrayado que la empresa se encuentra actualmente “en manos de los acreedores”, destacando el peso del sector financiero, con el Banco Santander como principal entidad, y del sector público a través de la SEPI. Mientras tanto, la situación de la plantilla se agrava, con tres nóminas y media pendientes de pago y una cuarta prevista para finales de marzo.
Además, la fábrica lleva cuatro meses sin actividad, aunque los trabajadores continúan en un permiso retribuido sin fecha de finalización. Desde el Comité han denunciado la falta de cumplimiento de la empresa con sus obligaciones, en contraste con el compromiso de la plantilla, que recientemente reactivó la línea de melamina para producir más de 6.000 tableros ya facturados, sin que ello haya supuesto el abono de salarios.
Con este nuevo plan sobre la mesa, Pinasa encara un momento decisivo para su futuro, mientras la incertidumbre crece entre los trabajadores y el entorno económico de la comarca.