El avance de la firma se produce en un contexto complejo para el sector del ajo y la cebolla, condicionado por la presión de mercados exteriores con menores costes, el encarecimiento de los insumos y una creciente incertidumbre agronómica. A pesar de ello, la compañía ha logrado mejorar sus resultados tras incrementar su producción en alrededor de cinco millones de kilos y optimizar su eficiencia operativa.
Desde el punto de vista comercial, cerca del 15% de la producción de Grupo Lomar se destina a exportación, principalmente a países europeos. Sin embargo, este mercado se enfrenta a la creciente competencia de terceros países como China, Argentina o Egipto, cuyos menores costes productivos y exigencias regulatorias están alterando el equilibrio del mercado.
El consejero delegado de la compañía, José López de la Fuente, ha advertido de que “la presión competitiva es hoy uno de los principales factores que condicionan la evolución del negocio”, subrayando las dificultades para trasladar valor a los precios en origen.
España continúa siendo el principal productor de ajo de la Unión Europea, con más de 315.000 toneladas anuales, lo que representa alrededor del 42% del total comunitario. Dentro de este liderazgo, Castilla-La Mancha se mantiene como la región más destacada, concentrando cerca del 60% de la producción nacional, aunque el sector comienza a perder competitividad frente a otros mercados.
De cara a 2026, las previsiones apuntan a un ejercicio de estabilidad más que de crecimiento. Según la compañía, las ventas del primer trimestre se sitúan en niveles similares a los de hace dos años, lo que refleja una desaceleración tras el impulso reciente.
En el ámbito agrícola, se espera una cosecha positiva si se mantienen las condiciones meteorológicas, aunque las lluvias han provocado ligeros retrasos en la recolección. Además, el sector ha comenzado a ajustar su estrategia: la superficie dedicada a cebolla se ha reducido en torno a un 25%, mientras que el cultivo de ajo se mantendrá en niveles similares.
Este ajuste responde, en gran medida, al incremento de costes, especialmente en materiales auxiliares y transporte, que han subido alrededor de un 20%. Una situación que está presionando los márgenes de los productores, incluso en campañas favorables, pese a que los precios al consumidor se mantengan relativamente estables.
“Estamos en un momento en el que crecer no es suficiente; hay que hacerlo con eficiencia y en un entorno cada vez más complejo”, ha señalado López de la Fuente, quien ha incidido en la necesidad de mantener la calidad y la competitividad frente a países con menores costes y regulación.
A pesar de este contexto adverso, Grupo Lomar se posiciona como uno de los referentes europeos del sector, destacando por su capacidad de adaptación. No obstante, la evolución del mercado en 2026 será clave para determinar si el crecimiento logrado en los últimos ejercicios puede consolidarse o si el sector entra en una fase de ajuste.