La vicesecretaria de Educación del Partido Popular de Cuenca y diputada provincial, Raquel Oliver Chico, ha denunciado la situación que atraviesa el personal de las Escuelas Infantiles de Castilla-La Mancha, que ha convocado una jornada de huelga el próximo 7 de mayo para reclamar mejoras laborales, y ha exigido al Gobierno regional “diálogo real y medidas concretas” que dignifiquen la labor de estas profesionales.
Oliver ha asegurado que el PP en Cuenca “se está haciendo eco del malestar creciente” de las trabajadoras, especialmente en la provincia, donde —según ha señalado— llevan tiempo reclamando mejoras sin obtener respuesta por parte de la Junta. A su juicio, esta situación no solo afecta a las condiciones laborales del personal, sino también a la calidad educativa que reciben los niños de 0 a 3 años.
Entre las principales demandas del colectivo, la dirigente popular ha destacado la necesidad de ratios adecuadas, mayor reconocimiento profesional, más recursos y condiciones laborales dignas. “Son reivindicaciones justas y razonables”, ha afirmado, lamentando que el Ejecutivo autonómico liderado por Emiliano García-Page “lleve años sin dar soluciones”, manteniendo —según ha criticado— a estas profesionales en una situación de precariedad.
Asimismo, Oliver ha denunciado la falta de recursos materiales y de personal especializado, advirtiendo de que esta situación puede generar desigualdades entre centros y afectar a la atención de menores con necesidades educativas especiales. En este sentido, ha reclamado que la Junta reconozca plenamente el carácter educativo del ciclo 0-3 y deje de tratarlo “como un servicio asistencial”.
Por otro lado, ha recordado que el presidente regional del PP, Paco Núñez, se ha comprometido a implantar la gratuidad total de la educación de 0 a 3 años en Castilla-La Mancha a partir de mayo de 2027.
Finalmente, la responsable de Educación del PP conquense ha criticado que la gratuidad anunciada por el Gobierno regional se haya limitado a determinados tramos de edad y municipios, dejando fuera a muchas familias y profesionales. A su juicio, la situación de las Escuelas Infantiles “es un síntoma más de una política educativa fallida”, que ha derivado en varias movilizaciones en los últimos años.