La Confederación de Empresarios de Cuenca ha mostrado su rechazo a la nueva Ley de Prevención de Riesgos Laborales aprobada recientemente por el Consejo de Ministros al considerar que su elaboración se ha realizado nuevamente al margen del diálogo social y sin una participación efectiva del tejido empresarial.
La organización empresarial conquense, integrada en CEOE, recuerda que la patronal nacional sí participó en los planteamientos iniciales recogidos en la Estrategia Española para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, fruto de los acuerdos alcanzados en el marco del diálogo social. Sin embargo, lamenta que, una vez definidos los ejes sobre los que debía sustentarse la nueva normativa, el Ministerio de Trabajo y Economía Social optara por desarrollar una propuesta legislativa en una dirección distinta sin contar con las aportaciones de las empresas.
En este sentido, CEOE CEPYME Cuenca señala que las únicas contribuciones que ha podido realizar la patronal han llegado cuando el texto ya había sido sometido a consulta pública, una fase que considera insuficiente para participar de manera efectiva en la elaboración de una ley de esta relevancia.
La nueva normativa, aprobada el pasado 28 de abril a propuesta del Ministerio de Trabajo y Economía Social, incorpora aspectos relacionados con la organización del trabajo, la desconexión digital y la conciliación laboral, además de incluir por primera vez referencias explícitas a la salud mental y a los riesgos psicosociales en el ámbito laboral.
Asimismo, la ley establece que en el plazo de un año deberá aprobarse un reglamento específico para desarrollar las medidas de protección de la seguridad y salud de las personas trabajadoras frente a este tipo de riesgos.
Pese a ello, la Confederación de Empresarios de Cuenca considera que la reforma no da respuesta a los problemas existentes en materia de prevención laboral y cuestiona que se hayan alcanzado los objetivos de modernización que perseguía la actualización de una normativa que cumple ya tres décadas de vigencia.
Entre las principales críticas, la organización empresarial sostiene que la nueva legislación incrementa la inseguridad jurídica, aumenta de forma injustificada la responsabilidad de las empresas, favorece la sindicalización de la prevención de riesgos laborales y carece de un análisis de impacto suficientemente riguroso.
Por todo ello, CEOE CEPYME Cuenca insiste en la necesidad de reforzar el diálogo social y contar con la participación activa de los agentes económicos y sociales en el desarrollo de futuras normativas que afecten al ámbito laboral y empresarial.