El Grupo
Telefónica ha cerrado un acuerdo para ejecutar los siete Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) que había planteado, inicialmente con hasta 6.088 salidas, reducidas finalmente a 4.525, lo que supone un descenso del 25,67 %. El proceso se realizará de manera escalonada hasta 2028 y afectará mayoritariamente a personas nacidas entre 1969 y 1971.
En Castilla-La Mancha, la afectación global será del 60 %, pero provincias como Cuenca y Albacete, con equipos más envejecidos, registrarán cifras superiores. En concreto, el ERE afectará al 72 % de la plantilla en Cuenca, un dato preocupante que refleja la elevada media de edad de los trabajadores locales. Por su parte, Ciudad Real verá el 63 % de su plantilla afectada, Guadalajara el 52 % y Toledo el 45 %.
Miguel Ángel Gracia, responsable de la sección sindical de Telefónica en Castilla-La Mancha, destacó que la reducción del número inicial de despidos “aunque significativa, no disminuye el impacto en provincias como Cuenca, donde la afectación sigue siendo muy elevada”.
El acuerdo también incluye la prórroga de los convenios colectivos hasta 2030, una condición clave para la firma de los ERE según los sindicatos, que busca garantizar la protección de los derechos laborales tras la presentación del plan estratégico del grupo en noviembre.
Desde UGT, sindicato mayoritario en la mesa de negociación, aseguran que se han alcanzado los objetivos planteados, justificando así la firma de los acuerdos.