El jugador del BM Caserío Ciudad Real, Sergio López, analizó con autocrítica la ajustada derrota de su equipo por 31-30 ante el BM Cuenca en un derbi decidido en los últimos segundos.
López definió el encuentro como “una moneda al aire” en la que el desenlace cayó del lado del conjunto más acertado en el tramo final. “Creo que nos hemos precipitado en muchos momentos”, admitió el jugador, que señaló también problemas defensivos y la falta de continuidad en el plan trazado por el técnico, Santiago Urdiales. “No hemos seguido el plan que teníamos en defensa y eso nos ha llevado a esta situación tan ajustada”, explicó.
El balonmanista reconoció que al equipo se le “reventó” la defensa en determinadas fases del choque y que no supieron atacar con claridad en los momentos clave, lo que terminó marcando el resultado en un partido tremendamente igualado.
En el plano personal, López confesó que el duelo tenía un componente especial, ya que era la primera vez que visitaba Cuenca con otra camiseta. “Desde que me he despertado tenía un nudo en el estómago”, relató, destacando el ambiente vivido en El Sargal. “Es una pasada disfrutar de este ambientazo”, afirmó, agradeciendo tanto el apoyo de la afición local como el desplazamiento de seguidores desde Ciudad Real.
El jugador expresó además su deseo de que en el futuro los calendarios permitan que ambas aficiones puedan acompañar a sus equipos en los respectivos pabellones, poniendo en valor el clima deportivo y la intensidad de un derbi que volvió a decidirse por detalles.