La Plataforma en Defensa de un Ferrocarril Público y Social de Cuenca ha cuestionado las actuaciones vinculadas al desmantelamiento de un kilómetro de la línea ferroviaria convencional en la ciudad, al considerar que la medida responde a una decisión política y no a una necesidad urbanística.
Según la plataforma, desde que las instituciones conquenses solicitaron en su día al entonces Ministerio de Fomento la construcción la estación Cuenca Fernando Zóbel, se había planteado la ejecución de un vial de acceso a la nueva infraestructura sin que ello implicara la eliminación de la línea convencional. De hecho, recuerdan que así aparecía reflejado en el proyecto del Plan de Ordenación Municipal de 2006.
Sin embargo, sostienen que el nuevo planteamiento contempla la clausura de la vía como parte del trazado previsto para ese vial, ofreciendo ADIF la financiación de unos quince millones de euros para su construcción. La plataforma considera que esta cantidad resulta reducida en comparación con los ahorros derivados del cierre del ferrocarril y las posibles plusvalías asociadas a los terrenos ferroviarios.
Desde la Plataforma se apunta que inicialmente se justificó la actuación por la necesidad de comunicar con la autovía de Albacete y, posteriormente, para facilitar el acceso a la empresa Sumitomo. Asimismo, advierten de que, a su juicio, el trazado propuesto no cuenta con un acto administrativo firme que lo respalde legalmente.
La plataforma también ha mostrado su desacuerdo con la tramitación de distintos convenios urbanísticos relacionados con este proceso, denunciando falta de transparencia y el incumplimiento de determinados procedimientos administrativos.
Finalmente, la Plataforma en Defensa de un Ferrocarril ha reiterado su intención de continuar con las acciones encaminadas a impedir el levantamiento de las vías, al considerar que supondría hacer irreversible la clausura del tramo ferroviario entre Tarancón y Utiel en la provincia de Cuenca.